PARTE 1. Malasia, el conflicto por el último territorio Natural.

La naturaleza no puede ser destruida. Nos ha demostrado muchas veces, que es capaz de recuperarse o crear nuevas adaptaciones y conexiones. Hace millones de años cayó un meteorito, y la naturaleza, siguió su curso. Sólo necesita años para recuperarse. Siempre lo hace, y siempre nos sorprende.

Lo que sí es cierto, es que la especie humana, se está encargando de acelerar un proceso de drástica manipulación de los ecosistemas. Nuestro exponencial crecimiento poblacional, junto a la codicia caótica de los recursos naturales, está poniendo en jaque mate a muchas especies únicas y exclusivas, de muchas partes del mundo. Y como ejemplo, os quiero poner a Malasia.

Los cambios en los ecosistemas, producidos en estos últimos escasos 50 años, está causando conflictos, entre las últimas especies refugiadas en el último territorio más Natural, y los lugareños más próximos a estos.

Hoy en día la humanidad esta llevando a muchas especies a la extinción y sin darnos cuenta, con la indiferencia que caracteriza a esta sociedad, podemos decir que incluso podremos llegar a aniquilarnos a nosotros mismos.

La degradación ecológica, no es lo mismo que la escasez de recursos. Los recursos que la humanidad dispone aumentan constantemente y es probable que continúen haciéndolo. Seguramente que en el futuro seamos capaces de conseguir el control de nuevos materiales o fuentes energéticas, pero mientras tanto, simultáneamente, estamos destruyendo lo que queda del hábitat más natural de nuestro Planeta, y en consecuencia, llevando a la extinción a la mayoría de las especies, que convivían en sus espacios naturales.

Os cuento, a finales del siglo XIX, Maxwel, describió desde su barco de vapor en el estrecho de Malacca, Malasia, a la península, como una inmensa extensión de bosques impenetrables. Esos bosques vírgenes desconocían, lo que se avecinaba, con tal nuevo descubrimiento por nuestra especie.

Los pequeños claros, hechos en aquel entonces, por el hombre, eran manchas insignificantes, que los humanos hicieron con dificultad, y que el bosque tropical recuperaría tan pronto como el interés humano disminuyera.

Pero las semillas de la destrucción se sembraron en 1877, cuando se plantaron las primeras plántulas de caucho, en el estado de Perak. El caucho se hizo necesario para el aislamiento eléctrico y los neumáticos de automóviles. En 1911, casi 500,000 acres de bosque fueron talados para el cultivo de caucho.

Marxwell, partió para Inglaterra en 1926, y aún dominaba el paisaje boscoso desde la costa, pero en otros 50 años, la balanza se vería afectada.

Un 40% de la superficie terrestre de la península de Malasia, fue sometida a la tala comercial. Arrinconando en pequeños relictos, a las especies más emblemáticas, entre otras, comenzando así, la lucha por el espacio más natural.

Y fue entonces cuando llegó, la palma aceitera (Elaeis guineensis). Para la producción del aceite de palma. Que tomó el relevo al caucho, teniendo tanto éxito, que pasó a ser el principal cultivo de plantación del país.

La mayoría de los bosques de tierras bajas, costeros y de manglares fueron reemplazados por ciudades, puertos, plantaciones y centros turísticos. La población humana creció, pasando de menos de un millón a unos 20 millones de habitantes. Y los bosques, pidieron a gritos protección humana para su propia existencia.

Así fue cuando se estableció el primer Parque Nacional, el Taman Negara, en 1939. Y le siguieron pequeños parches en el mapa, formando en la actualidad más de 30 Parques Nacionales, entre otras tantas reservas o áreas protegidas. Todas ellas, amenazadas en sus límites, por plantaciones, urbanizaciones, entre otras amenazas humanas.

La fragmentación del territorio, limita la vida de la fauna salvaje de este país, impidiendo la libre disponibilidad y conexión entre las zonas naturales.

Y es aquí, donde comienza el conflicto.

El conflicto entre los seres humanos y la vida silvestre.

Esta interacción, ha afectado a las actividades diarias de ambos lados. E influye, indeseablemente, en la vida socio-económica y cultural, de las poblaciones cercanas a estos espacios naturales, que luchan por la posesión de los últimos espacios más naturales.

A través de la síntesis de varios estudios de investigación y muestreos, presentados durante International Science and Nature Congress (ISNaC) y publicados en Malaysian Nature Society, os voy a mostrar el estado al que se enfrentan varios mamíferos emblemáticos, y sus penurias para sobrevivir en un medio tomado por los humanos. (Qué encontraréis en la siguiente entrada, a continuación)

La selva tropical de Malasia es muy diversa y muy rica, con diferentes ecosistemas y especies únicas y exclusivas, sólo encontradas en este país.

Tres factores principales han hecho que la población de la vida silvestre disminuya y son, la destrucción del hábitat, la deforestación y la caza excesiva. La destrucción del hábitat es el efecto de la urbanización, la deforestación y el desarrollo industrial (Abdullah y Hezri, 2008)

Los casos de conflicto entre humanos y la fauna salvaje, aumenta anualmente en Malasia (Goldthorpe y Neo, 2011). Hay dos factores principales que causaron el conflicto, que son factores de empuje y tracción (Saaban et al. 2011).

El factor de empuje, ocurre cuando el hábitat de la vida silvestre es destruido por humanos para la urbanización u otras actividades económicas. Las actividades de caza excesiva también hacen que la vida silvestre se sienta insegura para permanecer en sus propios hábitats.

Los factores de atracción, ocurren cuando la vida silvestre misma, se entromete en las área humana, debido a que son atraídos por los cultivos agrícolas o la fácil disponibilidad de alimentos, a través de los desechos humanos.

Tigre, elefantes, cerdos salvajes, macacos, pitones, osos solares, lagartos monitores de agua o insectos tropicales, son animales silvestres que han sido atacados con frecuencia en Malasia (Chua et al. 2005)

Todas estas especies están caracterizadas en la categoría de en peligro de extinción. El estado de conservación de una especie de vida silvestre se puede identificar utilizando la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. El objetivo principal de esta Lista Roja de la UICN, es identificar aquellas especies que se enfrentan a un alto riesgo de extinción global y también determinar el patrón de población a lo largo del tiempo, como la tasa de crías y las nuevas amenazas (Vie et al., 2008)

Este artículo continúa en la Parte 2. Malaysia, el conflicto por el último territorio Natural. (Que será publicado a continuación de este) https://millasyorillas.com/2019/09/05/parte-2-malasia-el-conflicto-por-el-ultimo-territorio-natural/

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María Marcos Vicente

Bióloga, divulgadora ambiental y Guía de Espacios Naturales Protegidos.

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2 Respuestas a “PARTE 1. Malasia, el conflicto por el último territorio Natural.

  1. Pingback: PARTE 2. Malasia, el conflicto por el último territorio Natural. | Milläs y Orilläs·

  2. María,gracias por mostrarnos todas estas realidades a veces tan injustas y difíciles de entender. Y gracias también por mostrar ese lado tan salvaje,inhóspito y bello del planeta.
    La información es poder.

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